EL DÍA EN QUE PARTISTE
28 de Septiembre
El día en que tu presencia cambió de forma.
28 de septiembre de 2024 – 8:19 pm
Sharon…
Vivir después de la pérdida abre grietas que sostienen su propio silencio. Tu ausencia marcó el inicio de un territorio que tuve que aprender a habitar sin tus manos. Ese día marcó el fin de la vida que conocíamos y el inicio de un territorio que estoy aprendiendo a habitar sin tus manos. No fue solo una fecha; fue un umbral. Este espacio es mi manera de seguir nombrándote sin perder la verdad de lo que fuimos.
Germán & Sharon
Tu Legado
Sharon no enseñó con palabras. Enseñó con la manera en que habitó su enfermedad… sin rendirse al miedo, sin pretender que todo estaba bien, sin perder la dignidad en ningún momento del camino.
Lo que dejó no cabe en un resumen. Cabe en gestos… una conversación que no evadía lo difícil, una presencia que no necesitaba llenar el silencio, una forma de amar que no pedía que la muerte fuera menos de lo que era.
CorazónValiente nació de esa intemperie. No como respuesta, sino como consecuencia. Vivir después de la pérdida exige encontrar un lenguaje propio, o construirlo desde cero.
Lo que deja una pérdida
Hay fechas que no envejecen. No se quedan en el calendario; se vuelven un borde. El 28 de septiembre es uno de esos bordes: el mundo sigue funcionando con su normalidad intacta, y por dentro todo aprende otro ritmo.
A veces lo único que puedo hacer es nombrar lo mínimo, como quien hace un inventario para no perderse: una hora exacta, una habitación, una conversación corta, un mensaje que no quisiera haber leído, el sonido de un pasillo, la silla vacía. Cosas que parecen pequeñas, pero sostienen el peso real.
Esa es la extrañeza de la pérdida: no hay pausa oficial. Siguen llegando facturas, llamadas, plazos. Siguen existiendo los «buenos días» que uno responde por inercia. Y, sin embargo, hay una parte de ti que se queda detenida en ese minuto que no pide permiso y vuelve, a veces, sin avisar.
No escribo esto para hacer del dolor un mensaje. Lo escribo para dejar constancia. Para no maquillar la ausencia con consuelos. Para decir, sin épica: aquí seguimos. No porque sea fácil, sino porque es lo que hay.
Escribir para no caer
La escritura fue lo que me sostuvo cuando la realidad se volvió insoportable. En medio del quiebre, cada palabra tendió un puente entre tu vacío y mi necesidad de no desaparecer con él. Escribir se convirtió en mi forma de honrar tu vida y en un gesto continuo de compañía hacia quienes también aman y pierden.
Tu historia es el hilo invisible que sostiene este proyecto.
Este espacio no pretende cerrar tu historia, sino mantener abierta la presencia que aún habita en cada recuerdo. El amor no termina: cambia de forma, se vuelve raíz. Y desde esa raíz sigue acompañando.
Si deseas comprender el origen íntimo de este proyecto, aquí está la carta donde tu ausencia se volvió palabra.
Sin prisa… al pasito
El 28 de septiembre vuelve a veces sin aviso, como una ola. No hay manera correcta de atravesarlo. Hay días de pie y días en pausa. Y aun así, uno sigue.
No todas las personas que llegan aquí están en el mismo momento. Algunas acaban de perder. Otras llevan años aprendiendo a cargar con eso. No importa dónde estés. Este espacio no tiene prisa. Tampoco exige nada.
Germán A. DeLaRosa


